"Concibo en la especie humana dos clases de desigualdades : la una que considero natural o física, porque es establecida por la naturaleza y que consiste en la diferencia de edades, de salud, de fuerzas corporales y de las cualidades del espíritu o del alma, y la otra que puede llamarse desigualdad moral o política, porque depende de una especie de convención y porque está establecida o al menos autorizada, por el consentimiento de los hombres. Ésta consiste en los diferentes privilegios de que gozan unos en perjuicio de otros, como el de ser más ricos, más respetados, más poderosos o de hacerse obedecer."...
" El primero que, habiendo cercado un terreno, descubrió la manera de decir : Esto me pertenece, y halló gentes bastante sencillas para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil.¡Qué de crímenes, de guerras, de asesinatos, de miserias y de horrores no hubiese ahorrado al género humano el que, arrancando las estacas o llenando la zanja, hubiese gritado a sus semejantes: "Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos pertenecen a todos y que la tierra no es de nadie!"..
El capitalismo no tiene moral. Sus valores son económicos y no humanos. Esconde los intereses de la oligarquía capitalista tras supuestas búsquedas de derechos humanos, pero con el menor análisis se descartan fácilmente sus mentiras: Israel, Arabia Saudí, Marruecos, Estados Unidos, Pakistán, etc, etc...Son países antidemocráticos que no respetan los derechos humanos en absoluto.
Una de las últimas guerras, que dura ya decenios es la que libran países asiáticos, europeos y - por supuesto- Estados Unidos, en el Congo. La guerra del Congo enfrenta las conveniencias de distintas multinacionales que emplean medios estatales de diferentes países para defender sus intereses económicos.
Potencias en apariencia amigas, ponen las armas y la "diplomacia" enfrentándose en una guerra donde los nativos ponen los muertos.
Hoy Amnistía Internacional nombra esa guerra ( http://www.kaosenlared.net/noticia/quien-beneficia-nueva-guerra-congo ) y muchos medios de comunicación, propiedad de multimillonarios muy interesados en el tema (económico, evidentemente) piden una intervención de la "comunidad internacional", pero conociendo al capitalismo y todas las intervenciones anteriores, sabemos que tras ellas sólo hay una forma de reparto entre unos cuantos "aliados" de las riquezas del país intervenido. La única intervención que puede hacerse sobre el fascicapitalismo, es su destrucción total y absoluta, antes de que él destruya a la humanidad y al planeta.
En el Congo ya han muerto más de 6 millones de personas para que las empresas puedan seguir convenciéndonos de que tenemos que tirar teléfonos, ordenadores, gps´s, que funcionan perfectamente y comprar otros nuevos mientras ellos extraen de sus muertos el coltan que necesitan para fabricarlos.